Híbridos entre la ingeniería mecánica y la tecnología de punta, los automóviles eléctricos, conocidos como los «autos del futuro», son vehículos verdes propulsados por uno o más motores eléctricos, y éstos, a su vez, alimentados por unas baterías. Con estos vehículos eléctricos se busca revolucionar la industria automotriz y solucionar el problema de emisiones de gases invernaderos que hay actualmente.

Hoy en día, son muchas las compañías que le apuestan a este tipo de vehículos e investigan nuevas formas de mejorar el rendimiento de estos. Mientras tanto, las ciudades también proponen soluciones para los problemas que impiden el crecimiento de esta industria.

Ventajas y desventajas de los automóviles eléctricos

La capacidad de estos vehículos depende de la batería que usen. Un ejemplo de esto es el Tesla Model S, uno de los mejores modelos de automóviles eléctricos que han salido al mercado. Este auto tiene una capacidad de 400 voltios de corriente continua, autonomía 338 km y una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,8 segundos. Por otro lado, se puede encontrar el Renault Twizy que, a pesar de no tener la categoría de un vehículo eléctrico de turismo, ha sido usado como un vehículo de turismo por su practicidad para recorrer distancias, ya que alcanza una velocidad máxima es de 80 km/h. En condiciones reales, el Twizy puede recorrer entre 80-100 km y puede acelerar de 0 a 45 km/h en 6,1 segundos.

Cargando la batería eléctrica de un auto verde
Los autos eléctricos son la esperanza del futuro en contra de la contaminación ambiental.

Las ventajas de estos autos, desde un punto «verde», es lo amigables que son con el medio ambiente, puesto que estos no emiten gases contaminantes y no presentan residuos como aceite, filtros, repuestos, etc. Se tiene planeado, además, entre las investigaciones que se realizan, que las recargas de estos autos sean mucho más económicas que las tarifas de recarga actuales con combustibles fósiles.

Sus limitantes, por otro lado, recaen en su alto costo de fabricación y esto aumenta su precio en el mercado, sin contar con el valor de las baterías al momento de cambiarlas. Además, tienen una escasa vida útil y los tiempos de recarga suelen ser muy elevados. Si se les compara con los tiempo de recarga de los carros a gasolina o algún otro combustible fósil, es mucho más elevado. Sin embargo, una de sus mayores falencias es, en realidad, la autonomía, es decir, la distancia que pueden recorrer los automóviles eléctricos antes de necesitar una recarga.

Buenas noticias

Las buenas noticias para los autos del futuro son todos los avances tecnológicos en los que las empresas desarrolladoras han invertido para hacer de estos vehículos más ligeros, accesibles, duraderos y con una autonomía que no tenga nada que envidiarles a los autos de hoy en día. Ejemplo de esto es una nueva tecnología de supercondensadores ligeros desarrollada por la Universidad Tecnológica de Queensland, en Brisbane, la cual podría ser integrada a las baterías de estos autos para aumentar su autonomía y su potencia.

Otro avance es la membrana nanoestructurada desarrollada por investigadores de la Universidad de Yale y el MIT (siglas en inglés del Instituto Tecnológico de Massachusetts) que reduciría la energía que las baterías litio-aire necesitan para ser cargadas, le darían un alcance en autonomía de hasta 550 kilómetros y alargarían la vida útil de estas.

Bien llamados autos del futuro, se espera que los avances tecnológicos, ya sea en las baterías que estos usan o en la producción de estos, sean suficientes para ir desplazando del mercado los vehículos de combustible fósil, no sólo por el beneficio del medio ambiente sino por una conquista más en el campo de la innovación tecnológica.

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